Con Asteriscos, River y Boca comparten la punta
Boca y River llegaron a los más alto de la tabla de posiciones en este Clausura con sus 15 puntos producto de cuatro triunfos y tres empates. Son los únicos invictos. Pero son más punteros virtuales que reales. Porque otra vez comenzó a jugarse el campeonato de los asteriscos que convierte al torneo en un flagrante cambalache. Y otra vez, lamentablemente, la violencia manda y determina en la (des) organización del fútbol argentino. ¿Quién les garantiza ese primer puesto ficticio si Vélez o Estudiantes pueden sobrepasarlos?
En 7 fechas ya hubo cuatro partidos que debieron ser postergados (en el Apertura 2007 fueron 7 los asteriscos). Y sólo uno -que Gabriel Brazenas interrumpió el 2 de marzo porque en Buenos Aires se desató un temporal- pudo completarse. Fue ese mini-partido de 13 minutos que movilizó a 5.000 personas al Monumental para ver algo parecido al fútbol y donde ser ratificó la chapa que estaba clavada en River 3-San Martín de San Juan 2.
Pero, a pesar de la cosecha de puntos y de su condición de invictos, los equipos de Ischia y Simeone todavía no tienen derecho a sentirse punteros. Porque Vélez debe el partido con San Lorenzo que se suspendió el sábado 15 por la muerte del pibe Emanuel Alvarez. Y Estudiantes todavía no suma los tres puntos en su mochila (ganaba 2-1 a los 32m del ST) hasta que el Tribunal de Disciplina ratifique el triunfo que estaba consiguiendo frente a Racing en la cancha antes de que estallara el 3escándalo en Avellaneda, hace 48 horas. Si Vélez y/o Estudiantes ganan, serán más punteros que Boca o River…
Pero hay más asteriscos para este boletín. Uno (Gimnasia de Jujuy-Lanús, también postergado por falta de garantías) se completará el 23 de abril, igual que otro (Gimnasia La Plata-Arsenal) que corresponde ¡al Apertura 2007!. Y otro más quedará borrado hoy a las 18 cuando Lanús reciba a Newell’s. Este partido debió jugarse ayer y -por cuestiones de seguridad esgriminadas por Javier Castrilli, titular de la Subsef- se postergó 24 horas. Y motivó la calentura real, no virtual, de Ricardo Caruso Lombardi, el técnico del equipo rosarino. “Estamos peleando la permanencia y a mí Castrilli no me va a dar trabajo si me echan”, disparó el verborrágico entrenador. Y siguió: “Nadie me supo explicar el por qué de esta postergación. Porque la seguridad no tiene nada que ver; las hinchadas de Newell’s y Colón son amigas… ¿Por qué no podían cruzarse? Esto es una verguenza que nos perjudica abiertamente. Nosotros nos quedamos sin nuestro arquero titular (Justo Villar viajó a Sudáfrica junto a Paraguay para jugar un amistoso) y Lanús se benefició con un día más de descanso”.
Algo está claro: sólo los violentos saben hasta cuándo reinarán los asteriscos y el cambalache…
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