Estudiantes afirma su paternidad sobre Gimnasia en el Clásico de La Plata

En los últimos años, la historia se repite cada vez que se enfrentan. Hoy, Estudiantes volvió a ganar el clásico de La Plata ante Gimnasia y estiró a cinco la cantidad de victorias consecutivas ante el Tripero. Fue 3-1 en el Estadio Unico, en un partido equilibrado, con un quiebre en el momento que Sanguinetti movió el equipo por la expulsión de Maldonado.
Dentro de un primer tiempo equilibrado fue Estudiantes el que marcó la diferencia a través de una pelota parada, de esas que tan bien maneja. Gimnasia tuvo un poco más la pelota, gracias al trabajo de Mariano Messera, pero le faltó resolución. Falló en los últimos 20 metros y por eso no pudo alcanzar el empate.
La apertura llegó sobre los 18, cuando Estudiantes había emparejado un mejor inicio del Lobo. Un centro muy bien ejecutado por Juan Sebastián Verón encontró demasiado libre a Agustín Alayes, quien sólo tuvo que peinar la pelota para descolocar a Gastón Sessa y sellar el 1-0. Gran error de la defensa, que no supo cómo controlar un envío recto de la brujita.
Gimnasia sintió el golpe y Estudiantes ganó en tranquilidad. Y sobre los 20, Verón casi mete el segundo con un tiro libre que se fue besando el palo izquierdo. La salida de Enzo Pérez, a quien Astrada reemplazó con Leandro Benítez, le permitió a Sanguinetti parar una línea de tres, subiendo al chileno Alvaro Ormeño como volante por derecha, variante que le permitió a la visita ser más agresiva.
Y Gimnasia tuvo sus chances para igualar, como un cabezazo de pique al suelo de Esteban González que se fue apenas desviado o un disparo de Ormeño sobre el final, que Mariano Andújar sacó con esfuerzo. Pero en medio de ambas acciones Estudiantes tuvo una chance clara para aumentar, cuando Marcos Angeleri recibió por derecha otro pase perfecto de Verón y sacó un centro atrás que dejó a Iván moreno y Fabianesi solo frente al arco, pero que el volante elevó inexplicablemente su remate.
La expulsión de Maldonado a los 6 minutos de la parte complementaria, por una plancha descalificadora a Verón, dejó a Gimnasia en desventaja numérica. Pero el Lobo se agrandó y llegó al empate. Perdió la pelota Gastón Fernández en media cancha, y en la contra, tras un pelotazo largo, Néstor Martinena se la bajó a Franco Niell, quien la cacheteó hacia un costado para la entrada de Sebastián Romero. El Chirola sólo tuvo que empujarla para poner el 1-1.
Inmediatamente el conductor tripero hizo ingresar al eterno Jorge San Esteban por Niell y rearmó su defensa, pero dejó el ataque más huérfano, apostando a una contra salvadora. Astrada, en cambio, sacó un defensor y puso un delantero al ingresar José Luis Calderón por Juan Manuel Díaz. Los roles de los dos desde entonces y hasta el final quedaron bien definidos.
Estudiantes buscó más, pero le costó llegar. Y Gimnasia, pese a tener menos la pelota, también generó alguna oportunidad frente al arco de Andújar. Parecía que el clásico moría igualado, pero apareció Calderón, bajó un centro de Salgueiro con el pecho ante la pasividad de su marcador y sacó un zurdazo que dejó sin chance a Sessa.
Gimnasia se fue desesperadamente al ataque y pasó lo que tenía que pasar. En una réplica letal Salgueiro habilitó a Mauro Boselli, quien, en posición dudosa, puso el 3-1 y desató la fiesta Pincha. Fue un justo triunfo para el equipo más pensante, que no se desesperó en momento alguno y liquidó a un rival que llegó al clásico en su mejor momento de los últimos dos años, pero otra vez se retiró muy golpeado.
Los goles del partido:
Argentina
Colombia
Ecuador