
Huracán superó esta noche con amplitud a Olimpo y en el Diego Armando Maradona logró un 3-0 que le permite luchar por ingresar a la Copa Sudamericana 2008.
Andrés Frazoia, el delantero por el que Boca Juniors le otorgó a Huracán una opción por 2 millones y medio de dólares, consiguió dos goles en el primer tiempo, uno al comienzo y el otro sobre el final. La diferencia decisiva la estableció Eduardo Domínguez en el minuto 34 de la segunda mitad.
El primero de Franzoia le sirvió a los del Globito para cortar una sequía de 537 minutos sin conquistas y llegó luego de que el rubio atacante peleara en el área grande por la pelota con Federico Mancinelli y Carlos Araujo. Cuando encontró el espacio adecuado el goleador definió con un envío cruzado y rasante que se metió junto a la base del poste derecho de José Ramírez.
El otro acierto de Franzoia fue de vaselina, por encima de Ramírez, tras ser habilitado por el mediocampista Leandro Díaz, otro xeneize por el que los de Parque Patricios disponen de una chance para adquirir su pase en forma definitiva, aunque con un costo de 600 mil dólares.
La última etapa fue más tranquila porque el vencedor tenía la situación controlada, pero igual Domínguez capturó un rebote en la boca del arco para volver a batir al guardavalla de los aurinegos.
A Olimpo esta nueva derrota lo complica todavía más en la tabla de los promedios, ya que, de momento, lo sumerge en zona de descenso directo. Los de Claudio Ubeda llevaban siete fechas sin triunfos y como los de Gustavo Echaniz también venían apremiados el juego resultó abierto desde el nacimiento. Hubo una oportunidad para cada uno antes de que Franzoia pusiera el tempranero 1-0.
El dominio de Huracán fue tan absoluto en el primer capítulo que cuando se colocó 2-0 la tendencia pareció irreversible. En el local hubo una destacada labor de los delanteros Franzoia y Federico Nieto y también de Federico Poggi, quien se ocupó de manejar los contraataques.
Huracán dispuso de una media docena de alternativas propicias en ese primer episodio, por lo que el parcial debió terminar con cifras más elocuentes. El único mérito de Olimpo consistió en su esfuerzo por recuperar la pelota. A los sureños les faltó un conductor en el campo de juego porque pese a la movilidad de Diego Barrado se sintió la ausencia de Angel Morales, el armador natural del equipo.
El segundo segmento dio la impresión de que sólo estuvo destinado a cumplir con el reglamento. Huracán quitó el pie del acelerador y Olimpo se debatió en una impotencia alarmante, con más razón si se considera que apenas le quedan ocho cotejos para tratar de mantenerse en la categoría.
Entonces, ante un Olimpo peligrosamente caído, Huracán se puso de pie, sacó pecho y volvió a la pelea por un lugar en la próxima competencia internacional.
Vía Clarín